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<---------crítica literaria

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Duerme de Carmen Boullosa:
Destabilización de Identidades y lo Carnavalesco como Representación Histórica de la Sociedad Colonial Mexicana

por Meridith McGregor

 

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La novela de Boullosa comienza cuando Claire, una francesa, llega a Nueva España. Debido a que la protagonista está vestida de hombre, los oficiales la toman por un conde, culpable de la conspiración y la mandan a la horca. Escapa de la muerte gracias a unos indígenas. Claire viaja por esta nueva tierra y conoce a gente muy diversa. Durante sus viajes asume identidades distintas, dependiendo de la circunstancia. Se encuentra al final en un palacio del Virrey enamorado/a del Conde Pedro de Ocejo. Al salir de la ciudad de México, Claire se da cuenta que vuelve físicamente débil, no puede funcionar lejos de su nuevo hogar. Se ha hecho parte de la tierra espiritualmente y físicamente no se sabe si está muerta o dormida, si es un ser humano o un espíritu de los tantos que pueblan la literatura de México. 

 


De acuerdo con Bakhtin, una de las ideas principales de lo carnavalesco es el concepto del cambio de identidad. Los carnavales son conocidos por las máscaras y disfraces en los que las  apariencias cambian y la gente se puede esconder detrás de sus identidades asumidas. Los carnavales reserven el elemento de lo desconocido en los que cualquier cosa puede pasar. Según Alan Swingwood, en el carnaval, existe una suspensión del rango jerárquico y de las normas sociales (126).  Como nadie tiene que someterse a una identidad, nadie tiene clase social y la idea de una jerarquía social queda temporalmente en el limbo, esperando el fin de la fiesta. Mientras tanto, sin embargo, existe la capacidad de cambiar de papeles (La Capra 242). Si no hay identidades asignadas, ocurre una desestabilización de la estructura social y de la vida ordinaria. 

Seymore Menton menciona la novela Orlando por Virginia Woolf como una novela carnavalesca porque entre otras razones el protagonista en Orlando cambia de sexo en la mitad de la novela (33). Cambiar el sexo es cambiar totalmente la representación de un individuo. A veces las identidades de los personajes no quedan claras pero esa confusión constituye el ambiente general de la historia colonial: en medio de la aspiración imperial de gobernar una sociedad estable surge un ambiente de cambio y de desorden.
El tema del cambio de la identidad en esta novela es lo más vinculado con el concepto de lo carnavalesco. La protagonista Claire se arropa por lo menos con cuatro identidades a lo largo del texto. Primero, la vemos vestida de hombre. Tan creíble es su disfraz, que la toman por un conde, culpable de conspiración y la mandan a la horca. La de las manos tibias, una india, la cuida y le da los siguientes consejos: “Cuando cuelgues de la horca, no hagas nada. Finge que has muerto. Deja suelto el cuerpo, gobernado por su peso. No te vayas a mover” (28). Con estos consejos, Claire se escapa de una muerta segura. Entonces esta francesa, vestida de hombre, equivocada de ser el Conde Urquiza, finge su propia muerte.

En esta misma escena contamos por lo menos ocho identidades. Mujer, francesa, hombre, conde, muerta, viva, culpable e inocente. Las últimas dos son más abstractas pero como quiera existe el contraste. La gente de la muchedumbre cree que el hombre colgado es culpable de la conspiración. Por otro lado, los indios, los criados del Conde (Claire), saben que ella no es su amo verdadero. Dice la de las manos tibias, “Señor. Caballero francés. Usted no es hombre vestido y mujer sin ropas no merece la muerte” (27).  Por lo tanto desde varias perspectivas, Claire arropa múltiples identidades materiales y abstractas. Boullosa crea un texto ambiguo y nunca se sabe con certeza si Claire está viva, muerta o dormida.
Después, antes de su funeral, la vemos  vestida de ropa de india. La de las manos tibias le da enaguas y una mantilla de india. Claire le contesta, “¿Enaguas? “¿Una mantilla de india? Ni loco. Yo no uso ropa de mujer. No las voy a usar porque son de mujer. Yo visto ropa de hombre solamente” (40). La criada insiste que se las ponga y luego Claire responde, “Yo la obedezco. Me visto de india, me visto encima de Conde, me acuesto y me hago el muerto” (41).  Aquí, las múltiples identidades de ella crean un ambiente gracioso y muy carnavalesco. Al mismo tiempo esta mujer está vestida como india, hombre (conde) y está muerta. Pero parece que Claire nunca acepta la identidad indígena. Cuando ve al Conde Pedro de Ocejo por primera vez, él está vestido de conde como Claire. Ella dice, “Lo miro con envidia, yo querría ser él. ¿Y no lo soy de algún modo? Lo que no soy es esta india con piel de francesa, mirándolo” (52). Aquí, parece que ella lucha por ser hombre. Lucha por hacerse algo aparte de mujer, especialmente mujer india. No se ve como una mujer, ni parece pertenecer a ese sexo. Como india, Claire experimenta una vida y un papel totalmente distinto. Desde una posición social baja, se da cuenta de la falta de poder y la falta de respeto que experimenta una india. Parece que preferiría ser el hombre rico con estatus y poder.
Según Anemone, lo carnavalesco tiene mucho que ver con la yuxtaposición de opuestos (59). En todos los ejemplos mencionados vemos opuestos: vida, muerte, hombre, mujer, rico, pobre, europeo, indio etc. El contraste entre los opuestos clarifica mejor las características de las identidades presentes. Así en la novela Boullosa escribe, “El mundo se divide en dos: el viejo y las tierras nuevas. La luz y la oscuridad. El silencio y los sonidos, lo blanco y lo negro. El agua y la tierra. El bien y el mal. Los hombres y las mujeres. Los europeos y las otras razas” (57). El contraste entre los opuestos crea la idea de una separación. La separación crea una debilidad e interrumpe la estabilidad de la sociedad. En el siglo dieciséis con el contacto de tantos grupos, vemos también la separación de estos. Irónicamente, donde se encuentra un lugar atiborrado de gente, también se encuentra claramente el concepto del “otro.”
Las identidades de Claire están representadas por la ropa que se pone. Pero llega un punto en la novela cuando ella experimenta físicamente un cambio de género. “Recuerdo que hace mucho que no sangro, hace muchas semanas que no hay sangre menstrual en mis ropas. Meses. Desde que estoy en México” (111). No es decir que se convierte en hombre, pero parece que esta escena es simbólica de sus experiencias como hombre. También hay otra posibilidad porque el tema de no sangrar aparece varias veces en la novela. Antes de la escena de la horca, la criada le da aguas indígenas a Claire. Corta su pecho y le echa las aguas. Aquí mismo, parece que Claire se convierte en mujer de la tierra mexicana. O sea, se hace parte de la tierra. Las aguas tenían poderes realmente mágicos. Cuándo Claire se lastima el pie con un machete, dice, “No sangro. ¿En que me han convertido las aguas que viajen por mis venas? (72). ¿Si ya no sangra, está muerta? ¿O está viva pero ya no es un ser humano? Parece que las identidades de la protagonista son interminables. Este es el primer cambio interno de Claire. Es un cambio de identidad que viene de adentro y no se ve por el exterior. No es un engaño específico en contra de ningún hombre sino una adaptación real. Su cuerpo mismo se ha convertido en otro ser y ella no tiene control. Esto significa una conversión más profunda, algo permanente que es el resultado de una fuerza exterior, por ejemplo lo mágico de los indios. Mientras tanto, los nuevos sentimientos y pensamientos de Claire, resultan en el cambio de su apariencia externa. Vemos influencias y cambios en muchas direcciones que le dan al libro más líneas de expresión.  

McGregor, Meridith. "Duerme de Carmen Boullosa: Destabilización de Identidades y lo Carnavalesco como Representación Histórica de la Sociedad Colonial Mexicana" Poesía sexo maríhuana. eds. Felipe Quetzalcoatl Quintanilla, Ivonne Zarza, Shiddarta Vásquez Córdoba. London: Junio 2007.

©derechos reservados por los autores.

Se puede analizar la novela de Carmen Boullosa desde diferentes perspectivas, por ejemplo, haciendo uso el concepto de máscaras de Octavio Paz. En este trabajo recurrimos, sin embargo, al concepto de o carnavalescote Bakhtin. Con este termino creemos que se puede examinar la descripción de la Nueva España del siglo dieciséis que hace la novela. La fusión de distintas identidades y niveles sociales que se lleva a cabo entre situaciones insólitas evoca el alto grado de desestabilización social de aquella época y esta situación altamente frágil se emparienta con el papel complejo de la protagonista. Las varias identidades que asume Claire se convierten en un símbolo del México colonial pues representan por lo menos cuatro esferas sociales y fundamentales de este periodo. Por estas características me parece que Duerme es sobretodo una novela histórica que representa, de manera carnavalesca, la historia colonial de México.El cambio constante en aquella época de formación del espacio nacional mexicano se refleja en las múltiples identidades de la protagonista, como símbolo de la inestabilidad.
Cuando Claire cuelga de la horca, empieza a dormir. Está medio consciente y empieza a pensar en su pasado. Puede ser que aquí se muere y el resto de la novela es tan solo un sueño. También puede ser que esté mareada y haya quedado verdaderamente inconciente por la horca. Una frase indica la primera posibilidad. Al recibir su papel o contrato de muerte, antes de subir a la horca, la protagonista cuenta, “Reviso el salón que es momentáneamente mío: por fin soy rico, un Caballero, un Noble de Buena Cuna. Es mi consuelo, morir siendo lo que siempre quise ser en vida” (26).  Puede ser que aquí mismo la francesa se muere en frente del palacio, como un hombre rico y respetado. Hubiera sido una buena muerte. Claro, sigue la novela y ella se salva de la horca pero hay que cuestionarse si el resto del libro tendría igual sentido después de pensar en la posibilidad de su muerte al principio de la novela.
Ninguno de los personajes está afuera de los cambios constantes de identidad. Por ejemplo, en el misterioso personaje de la de las manos tibias también vemos unos cambios de identidad o más bien una falta de identificación. Desde el principio del libro el lector la conoce como “la de las manos tibias” y durante la novela utiliza otros nombres identificarse pero nunca se sabe qué es. Al final del libro Claire cree que averigua su nombre: Doña Inés. Claire pregunta,  “¿Por qué nunca quisiste decírmelo?” “Porque usted no se va a morir nunca y yo no quiero que usted conozca mi nombre para que me deje a mí estar muerta en paz” (127.) La india sabe que Claire tiene cualidades excepcionales y por eso prefiere esconder su nombre o su “identidad” verdadera. Ella está consciente de los poderes de las aguas indígenas y aquí se los revela a Claire y al lector. En vez de una narración directa, otro personaje está afectado por la vida de Claire y allí el lector confirma que la vida de ambas mujeres está inevitablemente vinculada por las circunstancias de la historia y de la fábula.
No obstante, es Claire quien lleva más “máscaras” que los otros personajes. Con sus disfraces, ella tiene acceso a todas las esferas sociales. Vive con indios, vive en el palacio como conde, pelea contra soldados, es francesa y se enamora de un hombre español. O sea ella es en sí misma, una metáfora para el país México. Ella lleva muchas identidades que hacen de aquella época, una sociedad en movimiento, inestable. Cuando “la de las manos tibias” la limpió con esas aguas indígenas, se convirtió en mexicana. Cuando Doña Inés le dice, “Porque usted no se va a morir” ella quiere decir que porque las aguas viajan por sus venas, nunca se va a morir. Ya es inmortal. Ya no es ser humano sino parte de la tierra de México, que siempre existirá. No personifica ninguna identidad específica, sino una gran identidad que representa los diferentes niveles y complejidades que son México.    
Hay de todo en esta novela. Lo carnavalesco es un concepto que incluye muchísimos aspectos de la vida igual que un carnaval. Entre cada personaje hay papeles distintos actuados en lugares diferentes. Por eso vemos tantas identidades y tantos cambios de espacios físicos y culturales. Por el fin de la novela, Claire ha vivido muchas de las posiciones sociales a través de muchas combinaciones de lugar y personaje.
Duerme puede ser sólo la historia imaginada de una de las tantas mujeres disfrazadas de hombre que hicieron el viaje transatlántico al Nuevo Mundo. No obstante, si como hemos examinado en este trabajo, Claire representa el cuerpo de la nación Mexicana, este cuerpo además de carnavalesco resulta también paradójico. Porque detrás del disfraz del Conde Español, se esconde el físico francés de la protagonista, alusión sin duda, a las ideas ilustradas llegadas de Francia con las que se nutrió la independencia mexicana. Sin embargo, este cuerpo no pudo sobrevivir ni puede continuar haciéndolo sin el agua indígena que recorre sus venas.