
Dirigido por Jorge Valdés, Sacrificio de Quetzalcoatl (2006) es un corto fílmico experimental que ofrece fuertes críticas sociales al unificado sector político-corporativo-mediático, el cual independientemente de la específica afiliación (PRI, PAN, PRD), se ha ocupado de vender la tierra y recursos naturales al mejor postor. El filme comienza con la imagen de un viejo hombre mestizo en plena acera pública charlando o argumentando, con un la imagen de un afiche en el cual se representa un sonriente hombre de traje negro sentado al frente de una bandera. A esta primera secuencia, se le agregarán una serie fragmentaria de secuencias, a veces yuxtapuestas en el mismo marco, que alternan entre escenas de emisiones televisivas (políticos en conferencias de prensa, un documental sobre serpientes caníbales, un reportaje sobre la quema de droga por el ejercito mexicano, fragmento de telenovela), de demostraciones estudiantiles, y de una visión de la sociedad estratificada (la multitud en la calle y la elite en el balcón) admirando los espectáculos musicales-pirotécnicos del día de la independencia por la noche en el mero centro de la ciudad de Xalapa, Veracruz. Esta estimulante serie de secuencias, ya de por sí caótica, se complementa a través de la banda sonora en la cual se yuxtaponen principalmente las vocalizaciones telefónicas de algunos corruptos funcionarios públicos-corporativos a aquella de una voz juvenil-masculina la cual por su parte viene a representar de alguna manera la perspectiva de una juventud desposeída y desesperada. En un México que en el presente pinta un espantoso futuro incierto, Sacrificio de Quetzalcoatl es una importante obra que da de palos a todo espejismo del ‘Progreso’ profesado por las decadentes clases políticas. Se aleja de cualquier alineación panfletaria y se acerca de hecho, a una visión quasi anárquista, o “radical” como diría el joven del filme,
“Quizas algo muy radical, sin embargo… que acaso en la política de vender nuestro territorio, nuestro patrimonio nacional --- el construir un Walmart a dieciocho metros de una pirámide que lleva siglos de antigüedad… acaso no es esa también una política radical?”
Finalmente y apuntando también hacia la universalización de la triste situación de la cual ha sido testigo en Xalapa, el director estipula por medio de subtítulos al final del corto, que “Si hubiera estado en otro estado, esto habría girado en torno a cualquier otro Gobernador de cualquier partido”. Aparentemente, hasta el momento no ha recibido mucha atención el filme. Al contar un poco sobre el específico contexto de producción, el director deja entrever la existencia de maniqueos sectores de distribución artística en este empobrecido México;
“La intención… fue hacer una especie de video manifiesto en contra de la clase política de este país. La verdad este experimento me sirvió como una válvula de escape después de trabajar para un noticiero local, en la cuidad de Xalapa Veracruz, durante más de dos años. Un día me compré una macmini, le instale el final cut, y con algo de material que tenía grabado en cintas Hi8, me puse a editar y en toda una noche lo hice... y ya recuerdo, motivado por un concurso de video experimental que hubo en Baja California, el cual no debía durar más de quince minutos, primero me quedó como de 20… le fui quitando cosas hasta dejarlo de 15 y lo mandé. Pero al parecer no fue tomado en cuenta, ya sabes que ese tipo de festivales también están contaminados y solo destacan los videos de los allegados, eso fue el año pasado” (correspondencia por Youtube).
Sin decir más, PSM recomienda energéticamente al estimado cosmonauta virtual, que vea por si mismo-a y difunda esta estimulante obra.
Sacrificio de Quetzalcoatl (2006)
Dirección y montaje-------- Jorge Valdés
Cámara-------- Jaime Rodríguez
Jorge Valdés
Rodrigo Soberanes
Erick Abad
El filme también da crédito a las siguientes entidades;
Gengis kan
Los compas de Coyolillo que se manifestaron durante todo el mes de
Septiembre del 2004
La bande de humanidades que paso por el túnel el 02.10.2004
Al señor Miguel Valdés
A la señora Guadalupe Delgado
A Daniela Ramírez
A la multitud que asistió al grito del 2006 en Jalapa