hasta hace poco leía una novela o quizás colección de cuentos, de vargas llosa quizás.... creo, historias extrañas con toques de realismo mágico macabro una historia por ejemplo de un hombre que está leyendo en sus sueños que por arriba de su apartamento pasa un metro que pasa a su vez por un túnel.... una mujer blanca gringa en el asiento junto a la ventana del metro mira hacia al exterior antes de llegar a la oscuridad momentánea del túnel. miraba con asco o ansiedad a los afueras pues pasaba por una zona por donde solo vive puro negro, y el narrador transcribe los pensamientos de la mujer tal cual, “... these people, fucking... I would've most certainly thrown myself off this tunnel... swear to fucking...” y de repente veía el lector como su cara se pintaba de negro... el metro pasaba en el momento por el túnel y la cara de la mujer se pintaba justo antes de entrar al túnel de negro mientras seguía ésta hablando en su mente sobre el odio tan intenso que sentía por los negros. es bastante grotesca la escena. el túnel negro libera la imagen detestable de una mujer blanca con ceniza en la cara... claro que no le entiendo muy bien al cuento, hay una vaga referencia a una alfombra árabe colgando del túnel... que me imagino se parecerá a la que tiene colgando acá mi vecino en el piso catorce (el piso trece en realidad) en este edificio tercermundista de toronto. leo otro cuento mientras mi mujer está en la cocina habla y hable sobre sus temas que a veces de repente no escucho cuando estoy involucrado con algunas páginas... me hace entrar al congelador donde sigo leyendo sin parar el cuento de un hombre que también se encuentra en un freezer y su esposa igual le pide no se que cosa mientras que en un cuento interior a este, otro marido piensa en un pasado no muy distante cuando en el ejercito canadiense lo mandaron a ver cadáveres descuartizados y cómo... esta carne colgante del freezer huele tanto a la carne fresca de aquellos días, la carne fresca, los nervios huérfanos buscando su carne perdida... aquella mujer conteniendo sus propias tripas con las manos arrastrándose pidiendo vivir… el lector aun no se da cuenta de implicaciones tan obvias, seguía aun leyendo desapercibido. ahora el personaje del cuento deja de leer y se concentra sobre un cubito de carne perfectamente suculento que tiene o se imagina que tiene sobre la palma de su mano derecha... el cubito comienza su palpitar de pronto acelera... y al momento se da cuenta el lector que aquel palpitar intenso en realidad viene de adentro. son las propias arterias aventando tan rítmicamente aquella sangre hacia los sienes con violencia inesperada... de repente habría sentido un poco pánico sin duda... imaginaba aquel lector sentado sobre la silla con la espalda hacia la entrada del cuarto mientras leía muy comodo los antecedente de un puñal pasándole por la garganta… presentía tan claramente que iba a matar a la mujer... (mi señora prosigue relatando no se que cosa en la cocina) el cubito palpitante aceleraba en intensidad y aquel agarraba calculadamente un cuchillo que yacía en la bandeja dentro del freezer... el puño cerrado a penas conteniendo el cubito de carne palpitante, ágil y decidido con la intención y el cuchillo mientras el lector.... (.. me parece un poco de mal gusto este cuento pero prosigo) allegaba apenas a la cocina tratando de detener lo inevitable, mirando a la mujer tan linda lavando algunos trastes charlando tan jovialmente de alguna historieta del día... ella mirando la mirada intensa del otro y yo viendo el cuchillo largo de cierra recién lavado sobre el trastero… en aquel silencio ensordecedor recordando los cadáveres, el filo del cuchillo la garganta… horrificado retrocedía en inmutable y vergonzosa reta-guardia... mientras esta mujer se acerca con esos ojos de amor pidiendo saber ¿que te pasa, estas bien amor?... retrocediendo aun, tropezando con la puerta que da hacía el balcón... el cuchillo en la distancia boca abajo en el trastero burlándose... retrocediendo aun… hacía el balcón... desafiando desde el piso 13 los segundos de caída pensando fugazmente que quizás era mejor este final después de todo.. así de esta manera

 

Quintanilla, Felipe Quetzalcoatl. "Desde el piso trece de un edificio tercermundista". Poesía sexo maríhuana . eds.Felipe Quetzalcoatl Quintanilla, Ivonne Zarza, Rolando Aguilera. London: Julio 2007.

©derechos reservados por los autores.

Desde el piso trece de un edificio tercermundista

de Felipe Quetzalcoatl Quintanilla

poesía sexo marihuana- portada

 

 

 

<-------- Cuento/relato