Ramón Sepúlveda- Poemas
me dejaste por un vegetariano.
nadie me llamó
no hubo carta, ni hubo email.
me lo dijiste tú
lo habías conocido en el Green Door
tenía trencita y joyas magnéticas
cuarentón y desempleado
pero era tu alma gemela
tu espejo
tu angel espiritual
que cocinaba con tahini
con quinoa y bebía vino orgánico.
y yo en vez de cuestionar el vino
te pregunté ¿cómo es que sabías de su cocina,
de su comedor, de su alcoba?
todas mis dudas aclaraste
mis temores confirmaste
y para hacer la paz
me invitaste a cenar
¿tú, él y yo? ¿a comer?...
¿qué diablos te habías imaginado?
los tres en la misma mesa
tortilla de espinacas, espárrago y oregano
postre árabe
no gracias,
líbrame de zanahorias
líbrame de berengenas
líbrame la indigestión que ya comienza
no muchas gracias.

sueño de una tarde de verano II
escondido y atenuado en los aromas estivales
entro a tu cabaña
la luz del crepúsculo vuelve tu piel caramelo
mis sentidos incitados y alertas
se regocijan a la luz de tu cuerpo
semidesnudo sobre la cama
agudizo el olfato y
oculto entre las olorosas semillas de eucalipto y
la brisa de verano
adivino tu perfume de mujer
aquel que te viene de los poros
aquel que susurra tu presencia
envidio el suave encaje
que apenas cubre tu cadera
que ronda en tu cintura y
urge la adoración de ese vientre fino
ombligo orgulloso, presumido
de como aquel calzón tolera mi mirada
intrusa y excitada
ofreciendo tus muslos gratos
y un leve apremio de tus de nalgas elásticas
la mente anticipa el tacto y
el placer de sentir tu piel
con mis dedos prontos
sensibles al límite
el oído repite suaves sonetos del viento
un piano de agua
y los violoncelos melosos
que no dan enteramente con el Alegreto de la Sétima
y mientras me acerco a tu boca
a tu respirar y a tu rica ansiedad
mis ojos visitan tu pecho
tus senos descubiertos
por el tono beige de la camisola, ¿o era bermellón?
un delicado tirante pende de tu hombro
mientras el otro olvidado
adorna tu brazo
liberando un seno embrujado.
mi boca intuye el placer
y sedienta traga de la tuya
sorbe tu savia
y bebe de una lengua ya inquieta
los ojos se cierran
y mi lengua-arpón busca enloquecida
penetrar esa boca
que hace y recibe daño
con el abandono y maestría de un poeta
con la desesperación de un animal hambriento
succiono de una seda delicada
de una fruta jugosa
mis manos
que no logran controlar sus temblores
se pegan de tu cara
mi boca
vuelve a tragarse tu suspiro
te digo
‘sabes a papaya; no, a melón tuna’
y es un ardid mío
para tragarme tu risa desde tu boca
que los sonidos de ella se sofoquen en la mía
y las suaves palpitaciones de tus labios
se viertan en los míos.
saco una polaroid mental
y me guardo este beso
en aquel lugar privilegiado de la memoria
en donde destino momentos
que sin duda nutrirán mi fantasía mañana.
Ramón Sepúlveda. "Poemas". Poesía sexo maríhuana . eds.Felipe Quetzalcoatl Quintanilla, Ivonne Zarza, Francisco Ucán Marín. Ottawa: 2006.
©derechos reservados por los autores.
depilación a domicilio.
¿lo había leido bien?
el aviso del periódico anunciaba
“electrolygist for hire, men and women,
tengo implementos, your place or mine.
call me.”que lejos habíamos quedado los de los setenta,
los de la camisa abierta
y antebrazos velludos
las mujeres decían: mientras mas simio mas mono.hoy los quieren lampiños y andrógenos
suavecitos de piel y duros de músculos
ningún pelo en el pecho nada en la espalda
el poto de guagua.qué diría James Bond, Elliot Gould,
Franco Nero o King Kong.por mi parte
mañana me rapo
mañana me afeito,¿dónde quedó el aviso?